14.7.11

Versos, moscas y poetas

Versos, moscas y poetas


En nuestros días, la literatura ligera, sin sangre y sin huesos se cultiva más gracias a las becas y premios. Hoy la mayoría de los que escriben se sirven de la literatura y no le sirven a la literatura. Narradores y poetas se hunden en un juego verbal, 
con el simulacro de la búsqueda, pero el hallazgo final es la chapucería. 
Pero da gusto cuando uno descubre un libro con fuerza, y en ella una voz 
personalísima. Una voz que al mismo tiempo que le canta a la poesía, la 
blasfema: el poema, ese animalillo rastrero que vive en las bocas de los 
amanerados/ cuídese amigo del poema/ el poema, vaya usté a saber/ 
qué cosa, qué antibiótico/ lo cure o le entretenga/ mejor huir cuando se le 
tenga cerca. El libro es: Versos, moscas y poetas. Su autor: José Agustín 
Aguilar Solórzano. En sus poemas, en sus versos, cargados de amargura 
y alegría ácida, se conjuga una destacable ironía. En cada palabra suya, 
palpita la vida: ved a la noche colgando de una soga/ ver a la muerte/ 
corriendo desnuda/ tras la/ vida. Aunque es joven, José Agustín Aguilar es 
un poeta viejo: escribe con sabiduría. Manoteando y manoseando, aquí y 
allá, a lo largo del libro, salta de un tema a otro. Busca lo que todo poeta 
debería intentar: revelar y darle sentido a nuestras pobres almas. En él se 
cumple lo que dijo Matthew Arnold: La poesía es, en el fondo, una crítica de 
la vida.   


por:

31.10.10

Versos, Moscas y Poetas en Portugués.

Algunos de los poemas de Versos, Moscas y Poetas que el poeta brasileño Antonio Miranda tradujo al portugués. Se los comparto, así como el link a la página donde aparecen. Un gran agradecimiento a Antonio.



Aos meus olhos tristes, rotos
às minhas olheiras secas, murchas
ao homem que eu sou

dissolvido no ar, solúvel
cansado de ser, inutilmente
frouxo, flácido
                   feliz


às minhas mãos

semeadas em meu corpo
alma velha, morte velha
dos primeiros tempos
alma que estremece
         que se desmorona
vazia de vida
alento
         que enterro no vento


à minha cara pálida, de morto

asa arrancada do céu
vou enterrar meus dedos
                            em teu silêncio



Poema com final tristeSem saliva nem tormentas

sem salva vidas  vidas sem mar
sem abismo  sem pára-quedas
sem lágrimas  sem derramar



Poema com final mais triste

Hoje que não tinha vontade de chorar

caiu uma lágrima do céu



Breve esclarecimento


O problema de poetas como eu
é que somos demasiado tristes pela manhã
tanto quanto para poder escrever
sem que nos faça juízo no poema
sem que saiamos arranhados, nocauteados
novos a uma vida velha
a uma dor antiga a uma couraça corcunda
a uma morte que nunca sai da estação



26.6.10

Una nota acerca de la presentación del libro.

http://www.cbtelevision.com.mx/vernota.php?id=6333&tit=MORELIANOS%20PRESENTAN%20LIBROS

Con vídeo y todo, y yo viendo al techo, perdón pero nunca había salido en la tele, y me veo gordo jajaja

23.6.10

Leído el 24 de Julio de 2010 en la presentación del libro.

miércoles 23 de junio de 2010



Presentación del libro
Por Diana Ferreyra


VERSOS, MOSCAS Y POETAS
de José Agustín Aguilar Solórzano
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......Antes de leer el libro me pregunté el por qué del título en vez de llamarlo “Las moscas”. Esos asquerosos y molestosos volátiles no causan inspiración, pero a José Agustín sí, y desconozco sus razones personales... Claro, la obra contiene “los versos”, pero la duda fue el por qué de “moscas y poetas”. Entonces me dejé como tarea sentarme a leer, y en unos cuantos minutos descubrí el humor que en ella suscita, donde encontré, por ejemplo, versos chuscos, divertimentos definidos (uno de los casos es de un poema dividido en dos y leeré el segundo: (Hoy me gusta estar solo y asustado) el hombre /respira /el vientre de la noche/ no llueve/ el poeta/ sonámbulo/ se mete al mundo/ que no recuerda/ recién nacido/ por hoy/ no 
llueve) y voces que se extienden de un lugar hacia otro con la libertad de abrir sus alitas: desordenadas y organizadas a la vez (como las moscas revolotean).
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......El libro de poesía comienza con actos preparatorios seguidos por epílogos de acuerdo al ingenio del autor, en cada capítulo. La lectura es muy personal como en el primer acto preparatorio: 
sépase que aquí hay un hombre / (sentado en una silla) /escribiendo un libro / hombre de hueso y de pan… / donde se realiza esa acción de escribir el poema y nos invita a acompañarlo convirtiéndonos en cómplices existenciales como él lo es: hombre de hueso y carne (pero en este caso, el pan es carne).
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......Pero, ¿por qué decir acerca de las moscas cuando sólo hay dos poemas donde se escucha el zumbar del insecto? Porque tenemos esas moscas muy presentes (además de ilustrar el número de páginas como viñetas) hacen compañía al autor, quien no se siente poeta y el odio hacia su oficio se le ha visto reprender en muchas ocasiones (es decir, las moscas son el gran pretexto para escribir): 
¡A quién engaño! yo no soy poeta / soy un borracho, un espíritu alegre / y eso no me hace ser un maldito poeta / los poetas son tristes, y lo digo yo / que cuando fui poeta lloré
.


......Y también inventa un nueva manera para definir a la poesía, a través de lo que ha concebido por la experiencia de la lectura (influencia y de su trabajo, como podemos hallar en algunas de las líneas para ejemplificar: Un verso / un poema / basta / para nombrar / el universo / para ocultar / la infinita / brevedad / de / una palabra) y asegura que, siendo no ser poeta, tampoco hay un poema…(otro verso) Éste pudo ser un poema / o dos / o ningún poema / una canción / un ta ra re re o / pudo ser / el ache de un (h)amor / en verso / una mosca / que posea en un poeta….
......En la última sección del poemario es un poco (mejor dicho, demasiado) nostálgico, 
saudade [saudáyi] como lo definió Pessoa, alejado de la picardía habitual del poeta y su poesía (con moscas): me refiero a la sección “(H)amor se escribe con hache”. (otro verso) Hamor se escribe con ache con hambre, de hombre/ mudo / hombre solo / que naturalmente es vacío/ con un agujero al que / ya no le cabe nada / ni una ache (h) / de hembra / de H(ueco).


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......Y como dicen que una presentación debe ser breve, invito al lector a encontrar el silencio en estos versos, la poesía pícara 
(¡puta! / me he convertido en un poeta soez/ ¿y luego?... ¿a dónde voy?.../ al mismo lugar que tú / pendejo / a la tumba, a tragar tierra), el amor escrito con la letra hache, y también la presencia de las moscas que concluyen el final epílogo y de eso yo no me encargaré de comentarlo sino el lector, para hojear el libro. Esta obra obtuvo el Premio III Concurso Ópera Prima en categoría de Poesía (Morelia, Michoacán. 2009)

5.12.09

 Versos, moscas y poetas es un libro finamente calculado que revela un trabajo bien hecho. La voz poética es recurrente en su modo introspectivo de contemplar el mundo. Hay una mirada hacía el interior del hombre, en diálogo abierto con la vida.

Se me acaba la noche de un trago
no me canso, de mi recital de bostezos
a solas, acaricio e tiempo manso
y voy caminando quieto hacía las horas
el futuro es una lámpara de aceite frío
mis primeros pasos los desanda la aurora
y yo descobijo otro cielo amarillo
otra felicidad despeinada
...

o en Prólogo:

Si alguien quiere saber, es un suspiro
un sorbo de viento en una noche fanfarrona
éste que aquí escribe es un fantasma
un espejismo relleno de horas y de sangre
un peregrino que visita la ausencia
si alguien quiere saber, es una comezón
un mar náufrago en una tierra de aire
...

Es también la de José Agustín Solórzano una poesía de la experiencia, de cercanía con la cotidianidad:

Tú me miras desde la cama
y yo voy de un lado a otro de la habitación
y mientras fumo pienso en ese orificio
y en el oído húmedo
y en esas cosas mojadas

tú, me imagino
que piensas en las cosquillas
y en los besos que sembré en tu espalda
y te quitas la cáscara y dejas que sumerja tu cara en mi pecho

quieto

en el silencio me voy metiendo

lento

has pensado en esas cosas desde siempre
como una flor que quiere ser arrancada
hurtada, asesinada

Y al mismo tiempo de búsqueda que se articula a partir de preguntas frecuentemente retóricas que interpelan al lector: "¿No hueles la tristeza?/ ese olor a moscas en otoño/ a moscas marchitas"; la otra apuesta consciente de José Agustín en esta obra es el intento, por otra parte ya clásico, de cuestionar la figura del poeta respecto al mundo. Este planteamiento romántico en su origen se transforma en el texto en modernidad, en urgencia vital:

¡Puta!
me he convertido en un poeta zoes
¿y luego?... ¿a dónde voy?...
al mismo lugar que tú
pendejo
a la tumba, a tragar tierra
a comerme la vida
la puta vida
...

El discurso metapoético es otra de las constantes, de las preocupaciones claramente visibles en el libro, y se construye por la necesidad de organizar el espacio poético, que es en definitiva el mundo deseado:

una palabra

un verso
un poema
basta

para nombrar
el universo

para ocultar
la infinita
brevedad

de 
una palabra

basta
un universo
un verso
un poema
...

Y esta arquitectura está siempre soportada por los cimientos de la inmediatez en la que estamos inmersos como se nos muestra en Po (p) ema:

...escribir hoy
es puro andar huyendo
/despacito despacito/
pura cochinada
como rezar
o cantar música duranguense
o perrear
-como dice Dadi Yanki-
...

En muchos sentidos, la voz poética de José Agustín busca sus propias resonancias, a veces recreadas en las de otros. No escatima en recursos para singularizarse: el dinamismo visual, la repetición de estructuras, la licencia ortográficamente poética de escribir con H el amor, y la construcción ideográfica del poema, que nos remite a los intentos de José Juán Tablada de recuperar en español la íntima relación entre la palabra y su referente, propia de la poesía oriental. También la recreación onomatopéyica del silencio (tic-tac), y el juego de palabras con ecos contemporaneos, los de Xavier Villaurrutia: "Yo dejo solas a las olas/ desolar la soledad de mi nombre".

Pero lo más interesante en este sentido y lo más genuino es el uso de las notas a pie en verso, que juegan con el criterio del lector, con su decisión de leerlas o no.

La solidez poética de José Agustín es incuestionable, como también lo es su poder para generar poesía, que surge con el arrebatador impulso de hacerse oír, de llevar al terreno poético todo lo poetizable.

Teresa Puche